sábado, 21 de agosto de 2010

Luna

Caminando junto a tu sombra
y todos esos recuerdos, que se envuelven
en mi cabeza, paso a paso.
Sigilosamente te paseas por el camino
y ambos contemplamos ese aroma de la brisa.

Tus pies marcados en la arena junto a los míos,
abrazados, felices y soñadores vivimos,
sin preocupación del qué dirán, ni nada.
Tú fragancia se combina con la humedad
de las olas al reventar en los roqueríos.

Las gaviotas una a una van armonizando
esa melodía que cubre la soledad;
montículos de arenas con forma de castillos
son los recuerdos de los niños que jugaron hoy.
la gente al caer la tarde va desapareciendo.

Por último, estamos los dos, amándonos,
el sol, levemente se esconde en las aguas del mar
y tú, melancólica te agrada el color del cielo.
Poco a poco el brillo se opaca,
se hace oscuro y helada la noche.

En ese instante, aparece ella
quien con su resplandor, se refleja en las aguas,
se calman las olas y comienzan a asomarse
las estrellas, dando término al día
pera comenzar una nueva noche de luna llena.

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