jueves, 26 de abril de 2012

A quién no le ha pasado ...

Hay miles de situaciones que hacen que nuestra vida sea divertida, alegre, contagiosa y dinámica. Quizás, por el momento, no entienda qué es lo que descubrirás, pero cuando vayas leyendo no te darás cuenta cuando estés moviendo la cabeza o diciendo ‘’a mí me pasó’’, pero con cara de estúpido.

Y esto comienza así…

A quién no le ha pasado que cuando vas caminando por la calle o un pasaje que nunca antes habías transitado y vas, por poco, apurado y de la nada sale de una casa un perro que ladra y tú, asustado, haces unos movimientos taldicos y que te acordáis de tu ancestro femenino después de tu abuela; ese episodio, claramente descoloca a todos, lo peor, es que miráis alrededor para ver si alguien notó tus gestos y, como si nada pasara, seguís caminando, pero esta vez atento a que no salga otro perro.

O también, cuando vas caminando y pisas excremento (caca si no entendiste) de perro, esa que está recién formada en el asfalto y te manchas toda la zapatilla por el costado y debajo y que el pasto no es capaz de sacar. Cuando te ven, después de luchar con el olor que te sigue por hora, ‘’eso es de buena suerte’’; Y tú, con cara de resignación dices: -sí claro, cómo no-.

A quién no le ha pasado que cuando va al dentista y te encuentran una caríe y él dentista que te está atendiendo se complica y comienza a hablar contigo mientras estás anestesiado y te dice: “Se complicó esto, hay que hacer  tal y tal cosa’’  y tú con cara de asustado y recostándote en la silla lo único que atinas a hacer con tu cabeza es un movimiento de seguridad y emitiendo un “ehh, sí claro”.

Veo, inconscientemente, que estás moviendo la cabeza y acordándote de todas esas cosas que más de una vez te ha pasado. O qué, dime si no te ha pasado que cuando estás plácidamente dormido y sueñas con que te vas cayendo y despertáis asustado y con la cuchara latiendo a mil por horas o, que duermes y al despertar en tu pieza, todo oscuro, piensas que tienes que salir, te asustas, te paras y creís que estás atrasado, pero al ver la hora son más de las ocho de la noche: ¡Momento insoportable, oh sí!

Por qué vez que estás apurado y necesitas encontrar algo, buscas, buscas y buscas y parece no aparecer termina estando en tu mano o por donde buscaste una y otras vez. Así como también, ir en la micro pensando que el semáforo no le dé roja o no pare en todo los paraderos, pero la realidad es otra. Al hueón del chofer anda lento, le para a todos en el paradero y le toca semáforo a semáforo la roja.

Muchas cosas que hacemos voluntarias o no, nos dejan avergonzados y no sabís qué hacer para zafar de ese momento incómodo. Te has preguntado alguna vez por qué nos suceden, es parte de la rutina, del destino o de las estupideces que nosotros mismos hacemos. 

Veamos…

Estás en el cine, me da lo mismo, si con tu pareja, tu amiga/o o familia y deciden, en conjunto o arbitrariamente ver una película de terror y sabes que se está acercando el momento en que matarán a esa persona y tú atento, preparándote para no asustarte, pero al final el maldito sonido se adelanta, te asustas y quedáis espirituado por un buen momento; se dan cuenta, te preguntan la típica pregunta idiota ‘’te asustaste’’ y tú, valiente decís – nooo, para nada-, pero por dentro pensaste que ibas a morir del infarto.

Tal como las cosas que pasan avergonzándote, también hay otras que por muy raras que sean, te pasan igual. Aquí unas de ellas:

Estás comiendo chicle y hablando a la vez, hasta ahí todo bien, pero pasa ese no sé qué, que una: te tragáis el chicle o, simplemente se te cae de la boca y tú como idiota pensáis en recogerlo porque no tenís otro para comer o no hay para comprar. ¿Raro, no? Ahora, te invito a que pienses en la siguiente situación: Te equivocaste en decir algo, algo que era muy fácil, te das cuentas y haces (dilo tú antes de escribírtelo) golpearte la frente ¿Por qué hueón?, si no es tan grave, pero termináis haciendo ese gesto una y otra vez.

A quién no le ha pasado que estás a ‘’pata pelá’’, te levantáis de la cama a buscar algo (por lo general el control) y  vas corriendo para taparte y no cagarte de frío y en ese momento te pegáis en el dedo chico en el pie, sí ese insignificante dedo que de tanto golpearte llegáis a tenerlo hinchao’ y el dolor es más fuerte que ni si quiera erís capaz de tocarte el dedo y puteas a la cama como si ella tuviera la culpa, si al final somos nosotros los estúpidos.  

Y lo otro, que de seguro a muchos le ha pasado o han visto hacer a otras personas, que cuando están hablando por teléfono y dando una dirección dicen: ‘’dobla pa’ allá’’ y hacís el movimiento con la mano y la otra persona tratando de adivinar para qué lado es, si, en efecto, no vieron a dónde apuntaste, pues al celular no llegará un mensajes después diciéndote, no hueón era para el otro lado. Bueno éstas y muchas otras cosas que nos pasan pueden no tener un por qué, pero que nos pasan a diario son inevitables.

Espero que te hayas reído mucho y acordado de cada uno de esos episodios que nos pasan. 

5 comentarios:

  1. A quién no le ha pasado ? Una vez salí de la casa pensando que iba atrasada al Liceo en ese tiempo...eran como las 2 de la mañana jajajajja. Me hiciste acordar de varias cosas más :)

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  2. Wsaajksjakjskja! stubo bueno :) ! me mato lo del telefono jajaja yo siempre hago esoo incluso a veces hago el gesto de despedirm kn la mano xDD! me hiciste sacar muchs risas. Cuidate y el texto sta bacan :)

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  3. Jajajaja queee genial seba!. Me gustó!(:
    (paulona xd)

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  4. ay! seba me hiciste reir bastante creo que me han pasado todas esas cosas y muchas más me acordaste que a un aamigo se le callo el chicle ensima de una señora y lo recogio y se lo volvio a comer y hasta el dia de hoy lo molestamos jajja y eso de golpearse la frente no sé por qué pero es inevitable y decir alguna chucha jajaj, muy bueno besitos :)

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  5. Muchas gracias Posha! Es la idea de ir innovando día a día. Espero que estés bien, un abrazo :)

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