
Se encontraba solo caminando por el frío y oscuro callejón, no presenció que se le había echo tarde, por culpa de su enfermático jefe, el Sr. Riggs, éste le había ordenado de que los informes tenía que terminarlos a como de lugar esa misma tarde, tan enrabiado estaba Itan que disparaba blasfemias en contra del tirano.
Cuando ya había terminado por fin el extenuante trabajo, se percató de que eran las 23:17 hrs., y que su mujer lo esperaba ansiosa en su casa; y para su mala fortuna, el auto estaba en el taller mecánico por fallas eléctricas, y no le quedaba más alternativa que caminar hasta las cuadras siguientes y poder tomar un auto que lo llevase a su hogar. Salió del quinto piso del edificio y se dirigió por el lado derecho de la vereda: era impresionante, pero a esa hora nadie transcurría en la desolada calle de Brinster. Itan caminaba y caminaba, su respiración se tornaba agitada y nerviosa, en realidad él no sabía qué hacer ni pensar mientras paseaba por el pasadizo, presentía que alguien lo seguía, escuchaba pasos y cada vez el trabajador se desesperaba por la tormentosa situación y, como si fuera poco, el inquietante callejón no terminaba nunca, como si estuviese dentro de un laberinto.
Cuando ya había terminado por fin el extenuante trabajo, se percató de que eran las 23:17 hrs., y que su mujer lo esperaba ansiosa en su casa; y para su mala fortuna, el auto estaba en el taller mecánico por fallas eléctricas, y no le quedaba más alternativa que caminar hasta las cuadras siguientes y poder tomar un auto que lo llevase a su hogar. Salió del quinto piso del edificio y se dirigió por el lado derecho de la vereda: era impresionante, pero a esa hora nadie transcurría en la desolada calle de Brinster. Itan caminaba y caminaba, su respiración se tornaba agitada y nerviosa, en realidad él no sabía qué hacer ni pensar mientras paseaba por el pasadizo, presentía que alguien lo seguía, escuchaba pasos y cada vez el trabajador se desesperaba por la tormentosa situación y, como si fuera poco, el inquietante callejón no terminaba nunca, como si estuviese dentro de un laberinto.
Aquella sensación iba creciendo e Itan pasó del nerviosismo al pánico y, eso de que alguien lo perseguía claramente era cierto, de un segundo a otro, una sombra misteriosa y tenebrosa se le presentó delante de él y lo amenazó con que lo iba a matar, Itan despavorido como puso huyó del lugar marcha atrás por donde venía, corriendo y descuidadamente tropezó con una piedra y el sujeto atrás de él, lo amenazaba con un cuchillo, al tener pulso muy acelerado y sin poder tener algún socorro en el pasillo oscuro; Itan gritó y de un sobresalto, él despertó, sudado y tirado en la cama, su mujer asustada, le preguntó lo que le sucedía y él, sin aliento y como pudo le dijo que no ocurría nada, que sólo había sido una de las tantas pesadillas que lo atormentaba desde hace un tiempo, extenuado y vencido por el cansancio se durmió, hasta el día siguiente.
pense que seria mejor pero esta bueno =)
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