domingo, 27 de junio de 2010

Tú eres mi hermano del alma realmente el amigo


Nos conocimos en el otoño del año 1900, te saludé, me correspondiste y desde ahí seguimos intercambiando las palabras, las alegrías y las penas. Me retaste, te reté, cada vez que cometimos errores; te aplaudí y lloraste, me diste las gracias, un abrazo y un te quiero.

Estás en cada ocasión que necesito con quien desahogarme, pese a tu creencia religiosa, tu edad o tu carácter, un día te enojaste y no me hablaste, te llamé, te hablé , pero no respondías; te pedí mil y un perdón, unas cuantas disculpas, y dos lo siento, las aceptaste con ira entre los dientes, pero ciertas de corazón. Me advertiste que nunca más, callé y acaté de mis errores, pero sentía esa culpa inminente de perder tu amistad.

Ahora, que estamos viejos y acabados, me das las gracias por haberte aconsejado, darte alegría, penas y dolores de cabeza, en cambio yo, te doy las gracias, por quererme, por soportarme y darme la fuerza para seguir en pie, gracias, amigo querido.

1 comentario:

  1. qué lindo! me encantó que amor está muy genial, es lo que significa un amigo. Me imaginé a alguien en tu historia como terminaré con alguien mi amistad :D muy bueno :D

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